jueves, 29 de julio de 2010

Fiestas del barrio

El txupinazo es a las 12:00.
Nosotras bajamos a las 11:50. Con ropa de domingo, gafas de sol (y casi-casi abanico por el sofocante calor)
Vamos ansiosas por que suenen las 12 campanadas (que en la I. San Ignacio a veces se les va la mano y son 24), nerviosas por conocer a nuestras Misses.
Pobre jurado, cada vez lo tiene más difícil y por eso opta cada año a bajar la edad entre las candidatas; va a llegar un día en que las Misses se pongan la banda encima del vestido de comunión.
Saciada nuestra curiosidada, y sedientas tras la incertidumbre que hemos pasado, nos vamos a tomar un piscolabis al Ca-Lima, el bar de moda.
Otro día vendrá su historia.

Victoria

martes, 27 de julio de 2010

Las cosas que me ponen contenta

Hace poco mis padres me dijeron que esperaba demasiado de las cosas, que tenía una visión demasiado idealista de la vida. Yo al princpio pensé: "joder, pues claro, soy joven y por suerte tengo esperanza en que todo lo que espero suceda algún día", pero también me dí cuenta de que esta visión que tengo de la vida me hace sufrir mucho cuando las cosas no son lo bonitas que yo esperaba que fueran.
Varios días más tarde un presentador de televisión (al que odio profundamente) dijo una frase que me hizo pensar (el muy capullo me tocó la fibra sensible). Dijo algo asi como que todas las personas buscamos la felicidad cuando en realidad deberíamos a aspirar a algo más fácil, a estar contentos, porque se alcanza antes y hay muchas más cosas que nos hagan estar contentos que felices.

He pensado en lo que me dijeron mis padres y en lo que dijo el presentador y creo que tienen razón. Por ello, he decidido hacer una lista con aquellas cosas que aunque no signifiquen llegar a la Gran Meta (la felicidad) hacen más ameno el camino, y en el fondo son las que me hacen una persona feliz.

COSAS QUE ME PONEN CONTENTA:

Levantarme a la hora que quiera. Escuchar la radio por las mañanas. Oir que llega mi madre a casa. Que me queden bien unos pantalones. Ponerme Victorias. Sacar un 5.0 . Las canciones de Los Rodriguez. Tomar sopa. Ver documentales con mi padre. Echar la siesta. Recordar los viajes que he hecho. Ir de copiloto en los coches de mis amigas. El primer baño del año en la playa. Las barbacoas. El 15 de agosto. Recordar a mis abuelos. Ver fotos de cuando era adolescente. Leer el periódico los domingos. Cenar fuera. Pasear. Decir tonterias durante mucho rato. Ser "okupa" en casa de mis amigas. Comprarme pulseras de hilo. Ponerme morena. Comer en el chino. Tumbarme en la cama con mi hermana. Que huela a césped cortado. Las tadres de otoño con viento. Recibir postales. Ir a la fnac. Bucear. Recordar viejos tiempo. Las trencas. Cerrar bares. Cotillear con mis amigas. Planear una fiesta. Reirme de los anuncios con mi hermana. El chocolate. Las sobremesas. Ir de pintxos. Ver cortos y reirnos. Flotar en el mar. Que me saluden desde un coche. Encontrar un número 41 en la zapateria. Las tapas que dan con las cañas.......


Soledad.

lunes, 26 de julio de 2010

Ha llegado la primavera

Cuando las hormigas empiezan a andar por casa, mi Madre dice que ha llegado la primavera.
Anoche llegamos tras un findesemana fuera y por la cocina paseaban las amigas de mi Madre:
- Ya ha llegado la primavera
(anda un poco atrasada)
Yo estaba tan agotada, que podía haber barra libre de mojitos, que me iba a la cama.
Mi Madre no. Obviamente, no podía acostarse hasta que no finiquitaría las hormigas.

Hoy a primera hora de la mañana:
- Vic, ya he encontrado por dónde entraban las hormigas.
- ¿Por dónde?
- Por detrás de los armarios.
- ¿ Y cómo las has exterminado?
- He echado pegamento por donde entraban.

Pd: Inspírateeeeee!! Que han llegado los titiriteros al barrio.

Victoria

miércoles, 21 de julio de 2010

Mosquitos

Odio los mosquitos.
La noche anterior me acababa de meter en la cama. Estaba entrando en un ligero sueño cuando a un maldito mosquito se le antoja revolotear al lado de mi oreja. (¡Será caprichoso!)
- ¡Muy bien, tú lo has querido!
Y avisé a mi madre (me viene de herencia) que es experta en la fusilación de estos diminutos (pero matones) insectos. Ya pueden ser las 4 , las 5 de la madrugada que coge insecticida y escoba (intentan refugiarse en el techo o encima del armario) y... a por ellos!!! Hasta que no acabamos con él no se duerme nadie.

Ya no tengo piedad con ellos; no les doy tregua. De pequeña me acribillaron (debo tener sangre dulce, pobres diabéticos) y soy demasiado rencorosa como para perdonar todos aquellos picotazos de la infancia.

Muchas noches de insomnio he pensado que prefiero morir intoxicada (por el insecticida) que, que me pique uno más.

Victoria