martes, 30 de noviembre de 2010

La juventud

Los dioses se portaron bien con usted, tiene la juventud más maravillosa. Es lo único que vale la pena. Ahora no le parece así pero algún día lo sentirá terriblemente. Lo que los dioses otorgan lo arrebatan con rapidez, el tiempo es envidia. No despilfarre el oro de sus días. Viva, no pierda ninguna oportunidad que se le ofrezca, no tenga miedo a nada. dentro de algún tiempo su juventud se habrá perdido y nunca podrá recuperarla. Cuando envejecemos nuestra memoria es rondada por las dulces tentaciones que no tuvimos el valor de condescender.
El mundo es suyo por una temporada. Sería trágico que usted comprendiera demasiado tarde, como tantos otros, que sólo una cosa en el mundo merece la pena, la juventud.

Soledad

martes, 23 de noviembre de 2010

¿Ustedes creen en los amores a primera vista?

¿Esque a caso existen otros?

Victoria

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Esperanza modo OFF/ON

Hace poco releí un texto que hace bastante tiempo me llamó la atención y anoté. Dice lo siguiente:

"... y quizá, quizá el mejor momento de las cosas es cuando no han pasado, porque luego todo lo que puede hacerse es comentarlo y esperar a que esté a punto de pasar cosas nuevas y ocuparse de ellas."

Y no sé que pensar, el caso es que quizá sea así...pero a veces una se cansa de esperar que los peores antros a las peores horas se llenen de la mejor gente y también una se cansa de bailar la canción más larga con el más feo, y también de que le vacien el corazón con una cucharilla....con una cucharilla afilada , o no, peor aún con una cucharilla dentada (de esas que se utilizan para comer kiwis), aunque ahora que lo pienso, por lo menos a una todavía le queda corazón y por lo menos aún lo conserva con vida y no seco, como esos bacalaos que se secan al sol de las playas del Sur. Y sí, por suerte nos queda corazón, y aunque cada día lo tengamos más vacio tenemos la suerte de que es muy hondo y podrá soportar más mensajes no recibidos, despedidas a las 8 de la mañana sin abrazo o esta insoportable necesidad de emociones.

Soledad