martes, 15 de febrero de 2011

De dónde venimos

Supongo que nuestro nombre habrá generado más de una pregunta en vuestra cabeza.
He aquí la respuesta:

Victoria

jueves, 27 de enero de 2011

Amarilla:
  • como la tortilla de patatas de Ama
  • como una trompeta tocando un pasodoble
  • como este sol de Madrid...

Mil gracias.

Victoria

sábado, 22 de enero de 2011

Sábados

Todos los sábados son el pan nuestro de cada día. Este es el último.

Todo empezó hace diez meses. Recuerdo aquel día como si fuera ayer.

Un día caluroso. Elegí la camiseta marinera a juego de mis parisinas azulmarinas para disimular lo vacía que iba interiormente. Nadie lo notó. Eso creo.

Ha habido de todo, sábados felices, sábados tristes, de resaca, con una gran sonrisa después de imaginar una calita y tomar una clara.

De frío, de sol, de lluvia, casi de nieve.

Después de que nos dieran las diez y las once y de ser una princesa y padecer cirrosis.

Muy perezosos, sobre todo los de verano.

Con alguna pira totalmente justificada.

Vísperas de un viaje.

Con la recompensa de convertirme en Pretty Woman por las tiendas de la ciudad.

Inquietantes, por si me hablará o le hablaré o me invitará a un café.

Sábados eternos que sólo deseaba que llegara la noche.

No pueden faltar tus mails; que me hicieron perder más de una vez la concentración.

… Todo esto y mucho más ha hecho llevadero esta carrera (de fondo). De la que ahora sólo quedan los minutos basura (como dices tú) que espero que pasen rápido y dejen una puerta abierta a próximas aventuras (y relatos)

Y como estamos en enero y no hay playa, os dejo mi canción favorita. Que también me hizo llegar tarde un sábado.

http://www.youtube.com/watch?v=KAEVyO94wtw&feature=related

Victoria

martes, 18 de enero de 2011

Llegando a la meta de la Carrera de Fondo




Soñando que sonará el móvil y me pedirás una cita.




Pensando en tiempos mejores.




Victoria


lunes, 10 de enero de 2011

Ojalá fuera Eneroenlaplaya

Todos los eneros se me vacía el corazón poco a poco. El frio me lo agrieta (como a tí Victoria) y este año no va a ser distinto. Soy vulnerable a su lado más amable (esta frase se la robo a Calamaro) y a veces me siento realmente jodida (pero no radiante) cuando noto que soy un bebé que todavía tiene mucho que aprender y mucho miedo que quitar.

Hoy es todo. Son los exámenes, el frio, el madrugar, el dolor de garganta, las inseguridades...y es esta sensación de ir a corazón abierto en plena batalla mientras soldados disparan flechas.

Soledad

miércoles, 22 de diciembre de 2010

CAOS



Demasiados acontecimientos. Demasiadas emociones. Demasiado intensas. Demasiado fugaces.
Prometo canalizarlas, ordenarlas, redactarlas y subirlas al blog
Mientras tanto aparece esto entre mis apuntes:




Feliz Navidad!
Victoria



Pd: No soy dada a estas cosas pero tengo que darle a Soledad mil gracias (por la luz), por aguantar la sarta de misivas (que no eran pocas), por aconsejarme la palabra y coma más adecuada en cada momento, por despejarme la mente (con delicadeza) y por estar preparada para recogerme en trocitos si era necesario. Gracias.

lunes, 13 de diciembre de 2010

El copiloto

Eran las 8y30 de la mañana y hacía un frio insportable. Hace un par de horas habíamos hablado sobre Cádiz y habías recordado tus últimas vacaciones allí (echabas de menos tu bronceado veraniego), yo te dije que cada vez soportaba peor este clima del norte (y en el fondo esperaba que me dijeras que siguiera conduciendo hasta Cadiz, y creo que lo habría hecho).
Llegaba el momento de la despedida, y yo sabía que tras el siguiente paso de cebra tenia que poner los intermitentes y despedirte. Y también sabía que se me dan muy mal las despedidas. Y fue entonces, en ese preciso instante cuando me dí cuenta de que yo era completamente gilipollas. De que era incapaz de decirte que quería volver a verte algún otro sábado, y con un poco de tiempo algún viernes...y que quería tu número (Aunque sabía que nunca me atrevería a llamarte). Y entonces bajaste del coche (maldito cabrón pensé) y quisé poner el freno de mano y salir a la carretera y gritarte y pedirte el número...pero no, puse la 1º marcha y me fui, y joder, ví por el retrovisor como mirabas el coche. Y entonces lo noté, noté el mismo dolor de siempre, se me estaba vaciando el corazón y por un momento pensé que no volverías a estar en mi coche nunca más.

Yo en ese momento estaba fria, fria, fria....congelada